El romanó, el caló y el castellano

Aunque no existen documentos que lo atestigüen, lo más probable es que al llegar a España en el siglo XV, los gitanos hablaran romanó. Con el paso de los siglos, la lengua romaní se fue convirtiendo en caló. El caló se fue transmitiendo de forma oral entre generaciones y, durante la primera mitad del siglo XX los gitanos españoles hablaban, además del castellano, el caló. En términos generales, las personas más jóvenes de la comunidad gitana conocen menos palabras en caló.

El partido de ayer ha molado mucho y ha estado chachi, aunque al principio se nos ha puesto chungo. Bueno, chavales, ahora el menda se las pira, a jamar un poco, lavarse los piños y después a sobar. Mañana quiero estar descansado y currar las matemáticas, para no catear. Como se puede ver, muchas palabras que utilizamos a diario tienen origen caló.